esto viene flojito (?) pero necesitaba aclararlo, porque se ve que con la memoria y la vergüenza, a veces se van los códigos también.
.Hoy tengo que tocar un tema demasiado manoseado, del que todo el mundo tiene algo que opinar, una anécdota, un proyecto de ley: Las viejas en el colectivo.
.Bien es sabido el amor que tengo por las viejas, y es un hecho científico que mi misión en la vida es llegar a ser una vieja batonera, pelirroja, bien gorda, y sobretodo muy pero muy hinchapelotas.
.Pero hay ciertas viejas que manchan a las demás, que hacen que la sociedad las critique en los colectivos, en las colas del banco, en las familias. Son como las manzanas podridas del cajón de la tercera edad.
Son aquellas que hablan, caminan, se visten, se mueven, actúan, hablan y pretenden lucir como si fueran maduras señoras de unos 50 años, ponele.
Reniegan de su vejez. Hacen un bollo con su vejez y lo tiran al fondo del placard, lo que me parece genial, sino fuera porque antes de tirar la realidad al fondo del placard, le roban algo que al menos yo, destino para los Viejos con mayúscula: el respeto.
.Y aplicándolo al transporte público, les quiero aclarar a estas señoronas paquetas que
la gente con código les deja el asiento a los viejos. Y que los viejitos los aceptan humildemente porque saben que la edad, esa edad de la que no reniegan, no viene sola.Y todos contentos.
.Ahora bien, el código se extiende hasta la mitad del colectivo. Si la vieja puede cruzar ese límite, bien puede viajar de pie. Y no es una forrez lo que digo, porque para llegar a la mitad del bondi tuvo que haber pasado al menos 15 asientos (ahora los voy a contar) de los cuales, no estoy segura, pero por lo menos 4 son obligatorios de ceder.
quizás ocupados por 15 hijos de puta, claro. Pero he visto cientos de Viejas (de nuevo, con mayúsculas) o bien pedir cortezmente el asiento, o bien apretar los dientes y viajar de pie, por no molestar, o quizás por orgullo.
.La vieja (esta vez con minúscula, la vieja que mancha al resto) que llega hasta el fondo, a fuerza de resoplidos, empujando a todos al carajo con las 723 bolsas, y mirandome con cara de ojete a mí, que estoy en la ventanilla del asiento largo del fondo....no, señora. Así no es la cosa. Yo no lo voy a dar el respeto que reservo para la gente que lo merece.
.Hubo 2 cosas que me hicieron venir a escupir esto acá:
.una señora hizo lo propio, pero en el 132 ese que es el doble de largo, que son como dos colectivos pegados... yo estaba en la parte de atrás en el último asiento, y me vino a hacer cara de ofendida....
nah!!...! dejame de romper las bolas!!!! caminó 15 km hasta el fondo, por qué carajo no exige su asiento correspondiente adelante?!?!?!?!?!.y otra, pero que no me miraba a mí con reprobación, sino a toda la parte trrasera del colectivo (de nuevo, el 132)... desde arriba de unos tacos aguja de leopardo.
Señora, un poco de código, por amor a la vida!
Uff! Tenía que hacerlo, por ellas.
En honor a las Viejas, a las abuelitas buenas, a las jodonas cómplices, a las tanas que te llenan de comida, pero por sobre todas, a esas gordas de batón.
[hoy vine a un locutorio bien al aire libre, para poder estar mucho tiempo sin ganas de irme corriendo, y porque quería leer los blog que hace mucho que no visito ni leo, pero cada vesz que quiero entrar a alguno, me aparece un señorcito con una señar de "prohibido" que me lo impide. Sepan disculpar.]