Hoy podría decir que esto ha pasado de ser un blog bastante elaborado y abarcativo a ser un esporádico anotador virtual para descargar broncas que me surgen haciendo las veces de transeúnte de Buenos Aires.
Acá va una de ellas:
Desde el vamos, así, en natural y a secas, si hay algo que detesto es comprar ropa y, por sobre todo, zapatos.
A ese odio en bruto hay que sumarle algo: los fabricantes de ropa detestan a toda persona que ame comer y deteste moverse, y yo, yo soy la abanderada de esta clase de personas.
Además, soy así de paramecio desde que soy cría, y como no puedo andar en pelotas por la calle ya estoy acostumbrada a que, al menos un par de veces por año, me tengo que someter a esta tediosa actividad de comprar ropa.
.Ah, y como frutilla de este gran postre de defectos que soy (?), , también integro la comunidad "seres humanos que calzamo más de 40". Y ahí apunta mi despotrique de hoy, porque zapatos, lo que se dice zapatos, me compro sólo a la fuerza, cuando es extremadamente necesario y así, y todo, me da en las pelotas tener que usarlos. Es decir, no sólo no estoy acostumbrada a comprarme, sino que nunca jamás integraré las huestes de chicas que van por la vida subidas a un taquito chino.
Asique desde este humilde e inexplorado espacio, quiero decirles a los fabricantes de zapatos que
hay un UNIVERSO más allá del número 40..... UN UNIVERSO, la concha de la lora!!!!!!!!!!!. Yo no entiendo por qué nadie cubre este mercado de zapatos grandes.....digo, de 10 mujeres conocidas que se me vienen en mente ahora mismo, 7 calzan 41 o más.
.Corrijo algo: no entiendo por qué nadie cubre este bache de mercado
con otra cosa que no sean zapatos de $200 para arriba..Lo más soprendente es que nos hagan esto personas que tenemos pies muy grandes y podemos patear muy fuerte en las pelotas de quien se nos cruce.