Mostrando entradas con la etiqueta El mundo me detesta. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta El mundo me detesta. Mostrar todas las entradas

martes, 15 de septiembre de 2009

Gates te odio ¬¬

.
.
.
.
.
¡¿¡¿¡¿Cómo carajo se supone que me va a ayudar a solucionar mis problemas de conexión a internet una guía que, justamente, está en internet, manga de pelotudos?!?!?!?!?!?!
.
.
.
.

martes, 7 de abril de 2009

Como una patada en las pelotas

Hoy podría decir que esto ha pasado de ser un blog bastante elaborado y abarcativo a ser un esporádico anotador virtual para descargar broncas que me surgen haciendo las veces de transeúnte de Buenos Aires.


Acá va una de ellas:
Desde el vamos, así, en natural y a secas, si hay algo que detesto es comprar ropa y, por sobre todo, zapatos.

A ese odio en bruto hay que sumarle algo: los fabricantes de ropa detestan a toda persona que ame comer y deteste moverse, y yo, yo soy la abanderada de esta clase de personas.

Además, soy así de paramecio desde que soy cría, y como no puedo andar en pelotas por la calle ya estoy acostumbrada a que, al menos un par de veces por año, me tengo que someter a esta tediosa actividad de comprar ropa.
.
Ah, y como frutilla de este gran postre de defectos que soy (?), , también integro la comunidad "seres humanos que calzamo más de 40". Y ahí apunta mi despotrique de hoy, porque zapatos, lo que se dice zapatos, me compro sólo a la fuerza, cuando es extremadamente necesario y así, y todo, me da en las pelotas tener que usarlos. Es decir, no sólo no estoy acostumbrada a comprarme, sino que nunca jamás integraré las huestes de chicas que van por la vida subidas a un taquito chino.

Asique desde este humilde e inexplorado espacio, quiero decirles a los fabricantes de zapatos que
hay un UNIVERSO más allá del número 40..... UN UNIVERSO, la concha de la lora!!!!!!!!!!!
.
Yo no entiendo por qué nadie cubre este mercado de zapatos grandes.....digo, de 10 mujeres conocidas que se me vienen en mente ahora mismo, 7 calzan 41 o más.
.
Corrijo algo: no entiendo por qué nadie cubre este bache de mercado con otra cosa que no sean zapatos de $200 para arriba.
.
Lo más soprendente es que nos hagan esto personas que tenemos pies muy grandes y podemos patear muy fuerte en las pelotas de quien se nos cruce.






jueves, 24 de abril de 2008

Gárgara Larga


A mí, hay dos dolencias por sobre todas las demás que me hacen odiar al mundo:
1)El momento previo a vomitar
2)El resfriado que se está incubando.

El primero, gracias a Dios, hace años que no lo padezco, con la excepción de una intoxicación en Misiones, que ya me fue más que suficiente para, por lo menos, 20 años más.

El segundo lo estoy padeciendo ahora mismo.¬¬

Lo que hace que algo tan simple y cotidiano como un resfrío me haga odiar al mundo es que me genera en la garganta la misma sensación que te dejaba el Naranjú, los confites Sugus, la leche condensada o un Nesquick caliente: esa carraspera que te ahoga.
Sólo que permanente. Y más fuerte en el momento en el que me voy a dormir.

Y yo duermo con aparatos que me corrigen la mordida y me quitan tensión. Si no los uso, al otro día me duele la cara, la cabeza, la nuca y a veces hasta la espalda.

Y cuando estoy incubando resfrío o resfriada no puedo usarlos, porque me dan arcadas!
Asique además del mal humor y el insomnio que me genera esa carraspera ahogante puta, se le suma una elección: o arcadas por usar los aparatos, o contracturas horrendas por no usarlos.
Todo esto si, entre ahogo y ahogo, encuentro 10 minutos de paz y de puta casualdidad me duermo.


¿¿Qué carajo hace la ciencia, estudiando el espacio la muy hija de puta, mientras yo acá me ahogo como un perro por un simple resfriado?!
¡¿Eh!?
.
.
.