El Almas Gemelas
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.Cómo reconocerlo:
El Almas Gemelas es, en resumidas cuentas, un buscador incansable de coincidencias. Cree que la existencia de tan solo una similitud entre dos personas es es un vínculo incuestionable sobre el cual comienza a contruirse un amor que será directamente proporcional a la cantidad de coincidencias entre ambos dos.
Si las coincidencias no existen, pone inmediatamente en marcha el fastidiosísimo plan de generarlas. Por ejemplo, basta que su amada platónica exprese su gusto por una banda, por una película o por una pequeña rutina, para que El AlmasGemelas estudie discografías enteras, vaya corriendo al videoclub más cercano o cada noche, antes de irse a dormir, se tome un té de tilo mientras reflexiona..
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Modus Operandi:
Obviamente, busca o genera similitudes con la persona en la cual está interesado, no importa lo estúpidas que sean, acá todo sirve, y las enuncia en voz alta. Algunos suelen apuntarlas en cuadernos especiales.
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.Frase de cabecera:
Siempre incluye verbos en la tercera persona del plural: "uh, mirá! tenemos el mismo color de remera!", "ese actor que nos gusta a nosotros...", "somos alérgicos al polen"
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Este especímen es uno de los que más densos se pueden poner. Personalmente, por el sólo hecho de la urticaria que me genera su emulación, he llegado a odiar cosas que me gustaban demasiado.
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El Epidérmico
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Cómo reconocerlo:
El Epidérmico conoce una sola manera de hacerle notar a una damisela (?) sus serias intensiones: por contacto de piel. Profundizo: por contacto de piel del más fastidioso, incómodo y desagradable que puede llegar a existir: apretujones, pellizcos, cosquillas, abrazos rompehueso, empujones y roces que a esta altura del partido, serán la gota que derrame este gran vaso de incomodidad epidérmica.
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Modus operandi:
Este prototipo encaja en la clase de gente que, para preguntarte la hora, te apoya la mano en el hombro. Cada uno de sus "vení" está acompañado de un tirón de brazo. Sus manos no pueden evitar la tentación de pellizcar cachetes, desarmar peinados, sacar pestañas caídas o rozar manos ajenas. No puede evitar colocar su brazo alrededor del cuello de NADIE. para pasar no le basta pedir permiso y ya: tiene que tocarte necesariamente la espalda.
Si no te reís de sus chistes, te pellizca o te empuja. Y cuando creés que ya no puede llenarte más los huevos, empieza con las cosquillas.
En ese punto hay que tener cuidado, porque este especímen es uno de los más peligrosos también: cuando alguien estalla al grito de "pelotudo de mierda, dejá de (tocarme/pellizcarme/ empujarme/tironearme/abrazarme/golpearme), me tenés las pelotas llenas, cortala!!",
las cosas se ponen mucho peor.
Es cuando vienen los "uuuh, que maricooona", "nt, si te gusta!!" o simplemente una risa, que no termino de entender si es que interpretó realmente que a uno le gusta o si es su reacción ante el rechazo, acompañado de más y más empujones, cosquillas y pellizcos, entre forcejeos de su víctima por zafarse.
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Frase de cabecera:
no tiene frase de cabecera ya que actúa a nivel físico, no verbal. Sin embargo, suele tener siempre buen humor y una sonrisa irritante. Y ante una señal de desagrado, se ríe nerviosmente.
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Acá me cabe aclarar: creo que los Epidérmicos no son más que personas excesivamente demostrativas, lo cual no está tan mal después de todo, de hecho, a mucha gente le encanta que le demuestren afecto de esa forma. Sin embargo, para un puñado de gente, es lo peor que les puede pasar.... si, para ese subgrupo de anormales con el mismo problema afectivo que yo:
No me gusta que me toquen.
Desde el vamos y en general: a nivel familia, a nivel amigos, a nivel todo. Cuento con los dedos de una mano la gente que no me molesta que me cargosee, me abrace, me bese y me roce. Es fácil deducir lo que me puede generar alguien que me haga todas esas cosas sin haberle dado la mínima confianza, ¿no?
Es fácil también concluir que, dada la tamaña escalada de mis enojos, conmigo no llegan más allá del quinto contacto epidérmico.
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El Declarón
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Cómo reconocerlo:
El Declarón es ese tipo que piensa que el mundo es tan sencillo que declarar intenciones por una persona implica la reciprocidad de intenciones de la misma.
También cree en que la profundidad de sentimientos recíprocos será directamente proporcional al número de personas que involucre en sus gritos a los 4 vientos.
.Modus operandi:
El Declarón le hace saber a cuanta persona esté relacionada con la dama en cuestión sus intenciones, adelante de la mayor cantidad de personas posibles. Por lo tanto su campo de acción serán las reuniones familiares, las fiestas y cualquier lugar en donde haya un escenario a su disposición, como por ejemplo: un cantobar. Su gran ambición es lograr reunir un gran número de familiares en un cantobar.
Le dice al padre "usted me gusta pa' suegro", a la abuela "yo estoy loco por su nieta, pero ella no me da bola" y similares. También suele piropear a la chica o abrazarla delante de todo el mundo al grito de "si sabés que me querés!" u otras pelotudeces en tono. Y siempre pero siempre es simpático y risueño.
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Frase de cabecera:
No tiene una en especial, pero son frecuentes en su habla las palabras: matrimonio, casamiento, gustar, casar. También utiliza relaciones de parentesco para referirse a lo que él considera, su familia política.
Mi problema con estos muchachos simpaticones (?) es similar al que tengo con el de los Epidérmicos: me incomodan las demostraciones de afecto. En especial si no son recíprocas.
Pero más allá de hacerme poner roja de la vergüenza, no es mucho daño el que ocasionan.
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El MirameMirame
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Cómo reconocerlo:
El MirameMirame es aquel bobalicón que hace aquello que cree que a la chica deseada le gustaría ver. Pero no me refiero a que viva en pose fingiendo, al contrario, lo hace sinceramente.
En general es bueno y sentimental.
.Modus operandi:
Es el único de esta lista que procede inconscientemente. Por ejemplo, basta enterarse que su amada es una ferviernte ecologista con especial énfasis en reciclaje, para enamorarse del paquete "amada+causa o idea", o sea, no se vuelve él un ferviente ecologista, sino que intenta demostrarle a ella que respeta su idea, por ejemplo: tirando su botellita de agua de plástico en el tacho que dice "plástico", y la mira a ella con una cara mezcla de fidelidad y cumplimiento del deber.
Ésa es la clave: ella debe mirar su proceder, lo hace sólo para el placer de sus ojos. Es todo lo que buscan, no lo hacen esperando más recompensa que esa.
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Frase de cabecera:
Geralmente su mirada lo dice todo. Puede captar su atención con un "(nombre de la amada), mirá!" en caso de que sea necesario.
.Estos muchachos tienen sólo calificativos a favor: son sinceros, inofensivos, sentimentales, fieles, etc. Mi conflicto con ellos es que no entiendo ese enceguecimiento.
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Bueno, hasta aquí concluyen los 10 especímenes de, a mi criterio y gusto, hombres detestables, aunque de seguro habrá unos cuantos más. Lo bueno de estas cosas es que en la variedad está el gusto, lo que significa que existen hordas de muchachitas esperando nerviosas que el Epidérmico las abrace, asombrándose con las coincidencias que los Almas Gemelas les señalan, o esperando ansiosas que el Declarón de sus sueños vaya al cumpleaños de la tía Estela.
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